27/11/2011

Plumas

http://linienstrasse.tumblr.com
¿Porqué llenaste mi cabeza de pájaros si después ibas a matarlos, 
uno a uno?
Le preguntó una anciana, rozándole, 
con el rabillo del ojo, el fondo del corazón.



18/11/2011

From time to time

Graft
susurran con la fuerza de la olas
Explotan pulmones,
lloran intestinos,
se revuelven, agitadas, las amígdalas .
Y cuando la música le haga el amor a mis neuronas
Todo se tambaleará,
Y cuando todos canten
alzaré los brazos
hacia los volcanes
Y el Teide aparecerá gigante en su soledad,
prepotente y tímido
Pecho que hipnotiza la isla
Pico entre cúmulos negros
araña un cielo rojo, lloroso
porque ya nadie lo mira,
fantaseando con una muerte dulce y dramática,
salpicada por tus ideas. Acorralada en ti.

17/11/2011

Cuadernos

Noches en el Valle, Dailos García
Hacer frases con botones.
Coser ideas con conjunciones
punto a punto, que no escapen de tu cabeza
Escupir palabras vacías
Que te apuntan como flechas
Que se dirigen solo a ti, 
pero que nunca llegan…
Y unas uñas cansadas, sucias, viejas
Que ya vieron la vida pasar y ahora solo esperan
el olvido.
No quiero usar un “a veces”, un  “no pasa nada”, un “pienso”...
Nunca quise decir “es así”, “ya está”, “no te preocupes”
Me gustaría escribir otras palabras: 
“me equivoqué” 
“podemos volver atrás, al primer viernes, a la primera cerveza"
"te lo daré todo"
"no mentí en nada"
Y que tú escribieras: 
“solo déjate llevar, cierra los ojos,
 para no ver juntos el final”

09/11/2011

Vaho

Carolina Álvarez


Las palabras salen

Como gotas


Y escucho pero no oigo
Y veo pero no pienso
Y ya no sé qué es lo que pasa ni lo que no.


Intento ir más allá, 
pero siempre me detienes en las cunetas, 
en los andenes

Y ya no sé si eres tú o soy yo




Desesperada,
me pierdo en los acordes desafinados de alguna mierda (que soñó con ser aire).
con desespero el aliento de tu tacto empañando-me
Que nuestras rodillas se hablen, que se miren fijamente



Y ver

Ese brillo que tanto ansío, incluso si ansiar es pedantería o son solo tus dedos torcidos los que me hacen sonreír.
Lo triste es que no sé como son tus pies y los he visto tantas veces….

01/06/2011

Estos minutos de aire

Estos
minutos
C.W. Bengtson Graft

de
aire
que
extraño
todos
los
días
llegan
hoy
a
mi
nariz
cargados
de
la
fragancia
de
tus
sueños
.

17/01/2011

Veneno blanco

  Hoy el día amaneció cubierto por una fina película de bruma húmeda y refrescante. Desde la ventana veo como mis vecinos han vuelto a sacar a la calle sus ropas más cálidas. Madrid. Hace frío hoy, ¿eh?. Tomo un té mientras mis ojos pasean detrás de toda esa gente de ahí fuera, mujeres viejas en su mayoría, escondidas bajo gruesas y lustrosas pieles de animales muertos, paseando a sus perritos escondidos bajo ropitas que parecen hechas para niños y no para perritos. Me gustan esos perritos viejos y feos que pasean las viejas de mi barrio. Me pregunto si algún depravado se haría un abrigo con esos perritos suyos.
  Es hora de activarme, así que tomo algo de dinero del bolsillo del abrigo y bajo a por leche, pan, toallas y una fregona. Por la calle me cruzo con alguna que otra viejita con perrito y puto abrigo de los cojones de pieles de animales muertos. Llego cabreada al Carrefour, no intento evitarlo. Compro despacio, muchas más cosas de las que realmente necesito. Soy una zombie que se ha colado en el Súper. En la cola hay pelea. Típico. Yo voy delante de usted porque estoy aqui antes y esperando a que esta acabe a ver si acaba antes que los demás y puedo ir a recoger a mi perrito que lo tengo ahí fuera muerto de frío con su ridícula ropita de bebé y volver a mi casa a ponerme las pantuflas y el abrigo de pieles en las rodillas y sentarme a ver la tele, y yo que solo llevo esto no me deja pasar demonios quién me habrá mandado a mi a salir un puto día de niebla a dar un paseo de los cojones y a comprar cosas que no necesito.

Salvo la leche, la leche si la necesito. Hipócritamente, lo se.

24/07/2010

Historias

Hay un libro apoyado a la derecha de mi almohada. No veo el título, ni el dibujo de la portada, pero veo su silueta, su contorno, sus cuatro lados y sus cuatro esquinas. Veo, desde mi privilegiada posición erecta en el sofá, las paginas marcadas, dobladas una y otra vez durante años, acariciadas y maltratadas. Veo las huellas de todos los que alguna vez abrieron sus tapas y las sujetaron entre sus manos con la fuerza suave del ávido lector.

Y unos ojos verdes, cargados de tristeza, rodeados de interrogantes, me ven a mi desde mi ventana. Como si de un libro se tratara...